viernes, 29 de marzo de 2019

Álamos (Waldo Rojas)

Les Quatre Arbres de Claude Monet


Alguna inquietante certeza modulaba esas crepitaciones.
Aunque eternos por el anclaje de su raigambre,
no pueden menos que gritar, desgañitados de soberbia,
delatar a voces la inminente traición que algún día
volverán a perpetrar contra nosotros
la Tierra y el Agua.

lunes, 25 de marzo de 2019

Tilos (Miguel Arteche)

Tomado de paintingglory.wordpress.com


Tilos que mueven tardes en la plaza
donde te espera un niño del pasado.
Tilos que tienen no sé qué cansado
sobre los seis veranos de tu casa.
Tilos de mil y novecientos treinta
o de dos mil. El niño no podía
saber del tiempo esa melancolía
que todos sienten pero nadie cuenta.
Tilos medicinales y olorosos
como ese niño que perdí, borrosos
después de tantos años que los vivo.
Tilos de tardes, plaza de tu infancia,
sobre mi mesa siento su fragancia
cuando en la noche este soneto escribo.

domingo, 24 de marzo de 2019

El hijo del guardabosques (Juvencio Valle)

Guardabosques, Carlos Céspedes

XV


Bosque, dame las llaves de tu escondido reino;
fronda, tu vasto océano de delgadas harinas;
puelche, tu empuje frío, tu caracol sonoro;
río, tu cinturón de ceñir continentes;
noche, tus yunques fríos, tus herreros nocturnos;
cielo, tu permanente asamblea de pájaros.

Tierra, dame la fiesta de tus ardientes iris.
Topatopa, tus oros; salvia, tus azulejos;
copihue legendario, tu purpurina veste;
chico de los barrancos, tu faldellín morado;
michay de los linderos, tu tornasol celeste;
dondiego de la noche, tu medallón morada.

Lingue, dame tu sombra suave como de aceite;
patagua, tu abrevadero de ángeles y pájaros;
laurel, tus hojas de oro para ceñir mi frente;
ulmo, tu colmenar de desbordadas mieles;
coigüe, tu paragüero de horizontales alas.

Araucaria orgullosa, dame tu alta columna;
roble, tu pecho áspero de gigante y atleta;
luma, tu acero heroico; quila, tus enramadas;
boldo, para mis males, tu virginal botica;
canelo, para mis dudas, tus altares abiertos.

Temuco de la Frontera, dame tu tren llovido;
Carahue zozobrante, tus oxidadas hachas;
Villa-Almagro lejano, tus abiertos diluvios;
Boroa, las leyendas de tus vírgenes rubias;
Imperial, el tesoro de tus aguamaniles;
Budi de los suspiros, dame tu Augusto Winter.

Los álamos de plata (Federico García Lorca)





Los álamos de plata
se inclinan sobre el agua,
ellos todo lo saben, pero nunca hablarán.

El lirio de la fuente
no grita su tristeza.
¡Todo es más digno que la Humanidad!

La ciencia del silencio frente al cielo estrellado,
la posee la flor y el insecto no más.
La ciencia de los cantos por los cantos la tienen
los bosques rumorosos
y las aguas del mar.

El silencio profundo de la vida en la tierra,
nos lo enseña la rosa
abierta en el rosal.

¡Hay que dar el perfume
que encierran nuestras almas!
Hay que ser todo cantos,
todo luz y bondad.
¡Hay que abrirse del todo
frente a la noche negra,
para que nos llenemos de rocío inmortal!

¡Hay que acostar al cuerpo
dentro del alma inquieta!
Hay que cegar los ojos con luz de más allá,
a la sombra del pecho,
y arrancar las estrellas que nos puso Satán.

¡Hay que ser como el árbol
que siempre está rezando,
como el agua del cauce
fija en la eternidad!

¡Hay que arañarse el alma con garras de tristeza
para que entren las llamas
del horizonte astral!

Brotaría en la sombra del amor carcomido
una fuente de aurora
tranquila y maternal.
Desaparecerían ciudades en el viento.
Y a Dios en una nube
veríamos pasar.

Último paseo (Joan Margarit)

Ya no comía. Y se me caía el cabello. Estaba todo el día con los ojos cerrados. Pero salí al balcón de madrugada y alguien desde la acera, b...